Hoy, mientras volvía de la facu en taxi porque estoy con fiebre, venia charlando con el taxista… y llegamos a la conclusión de que Diciembre es el peor mes del año. Y no solo el peor, sino que también en el que mas se consume, o se gasta.
Si bien para mi el peor mes del año es Marzo, que vendría a ser el lunes del año, tengo que darle la razón al taxista… todo el mundo esta a mil, tratando de cerrar el año con resultados positivos. Hay que terminar todo ya, porque en enero están todos de vacaciones. Es más, ¡hay que terminar todo esta semana! Porque pareciera que después de Navidad se acaba el mundo. Cerrar los negocios, cobrar y pagar sueldos, buscar reemplazos para esos empleados que se van de vacaciones, hacer esos trámites que en enero no se van a poder realizar porque esta cerrado por vacaciones, etc., etc., etc.…
Y ni hablar del caos pre Noche Buena… organizar la cena, invitar a toda la familia, comprar los regalitos, comprarse algo lindo para lucir esa noche, decidir quien lleva el champagne, quien la sidra, quien el helado y bla bla bla. Y ni hablar si hay que viajar para pasar las navidades con la familia, como es mi caso. Ponerme de acuerdo con mis viejos para ver que día voy a Río 4º, y en base a eso vemos que día viajamos a Buenos Aires, y después que día volvemos, y donde nos quedamos, en la casa de que hermano de mamá, y todas esas cuestiones relacionadas con el viaje.
Y ni hablar cuando mamá llama desesperada al grito de “¿que le regalamos a tus primas?” o “¿José que necesita?”… ¡Dios! Esos momentos son críticos.
Los finales… como me voy a olvidar de los finales. Cualquier ser humano que este pasando por la etapa universitaria detesta y aborrece los finales de diciembre. Porque ya está cansado de cursar, de estudiar, de ir a clase, de ver la misma materia, y encima… tiene que rendir finales, en diciembre, con el calor insoportable que hace, sin ganas de hacerlo y con las mesas de examen en la cuerda floja.
Y el colegio tiene su momento similar de crisis… los exámenes integradores, y los coloquios… ¡y las previas! Pero este momento es crítico mas que nada para los padres, que se angustian de ver a sus nenes estudiando, y a los nenes no les importa nada, como no les importo en todo el año, menos ahora en diciembre.
Pero… como todo tiene su lado positivo, diciembre no es la excepción a la regla.
En primer lugar, lo más positivo que tiene es que es el último mes del año. Eso quiere decir… ¡vacaciones! Basta de facu, basta de colegio, basta de trabajo, basta de todo, por unos días por lo menos.
Diciembre es sinónimo de verano, de solcito, de calor, de piletas, de cervezas bien frías, de noches calurosas, de poca ropa - esta muy bueno esto de no salir con abrigo, es mucho mas cómodo - de tener mas tiempo libre, de organizar las vacaciones, de prepararse para las fiestas, de salir no solo los fines de semana, ahora vale - mas que nunca - toda la semana. Y de un millón de cosas más, relacionadas con diciembre. Y ni hablar de mediados de diciembre en adelante, cuando por lo general empiezan las vacaciones.
¡Y ni hablar de las fiestas! OK, a lo mejor no todos dicen que esta bueno el tema de las fiestas. Pero a mi nadie me chamuya, a quien no le gusta comer hasta no dar más, tomarse un par de copitas de champagne de más, abrir los regalos – el que diga que no espera toda la noche hasta las 12 los regalos, muy ansioso… ¡miente! Y mucho.- cenar con la familia, esas fiestas que solo se hacen en estas dos ocasiones del año, en algún club, o en la fusión de dos boliches, o donde sea. Los fuegos artificiales, esperar que se hagan las doce con tantas ganas, y muchas cosas más que en este momento no recuerdo.
En fin, diciembre tiene sus pros y sus contras, como todos los meses del año, como todos los años, en fin… como todo en la vida.
Felices Fiestas para todos.-
Feliz Diciembre para todos.-
18.12.07
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